Estimulación Magnética Transcraneal
La estimulación magnética transcraneal de baja intensidad es una tecnología de neuromodulación no invasiva que utiliza campos magnéticos suaves para sintonizar la actividad cerebral, logrando equilibrar áreas que rigen la autorregulación, la atención y las emociones, permitiendo que el cerebro de cada niño encuentre su propio ritmo. Su aplicación favorece un funcionamiento cerebral más equilibrado, apoyando la flexibilidad cognitiva, la adaptación al entorno y el bienestar general del niño dentro de un enfoque terapéutico integral.


Services
La terapia rTMS estimula diferentes áreas del cerebro relacionadas con la adaptación, el control ejecutivo y la regulación emocional.


FAQs
Preguntas Frecuentes
¿Es totalmente seguro aplicar impulsos magnéticos en el cerebro de un niño en desarrollo?
Sí, es completamente seguro. Nuestra tecnología de baja intensidad emite campos magnéticos significativamente más débiles que los de una resonancia magnética convencional. Al no ser invasiva ni química, no interfiere con el crecimiento natural del cerebro; al contrario, actúa como un "entrenador personal" que guía a las neuronas para que se comuniquen de forma más eficiente y organizada, respetando siempre la biología infantil.
¿Tiene efectos secundarios?
A diferencia de los equipos clínicos potentes, los efectos secundarios aquí son prácticamente inexistentes. Debido a que el estímulo es muy suave, la gran mayoría de los niños no siente nada en absoluto. En casos muy puntuales de alta sensibilidad, podría aparecer una ligera relajación o sueño tras la sesión (lo cual suele ser beneficioso) o una sensación de cosquilleo muy leve que desaparece al instante. Es una de las terapias con mayor perfil de tolerancia disponibles hoy en día.
¿Existe algún riesgo de sobreestimulación?
Nuestra tecnología está diseñada para ser autorregulada y segura. Al trabajar con niveles de energía bajos, el riesgo de sobreestimulación es prácticamente inexistente. El objetivo no es forzar una respuesta cerebral, sino invitar al cerebro a encontrar su propio equilibrio, respetando los ritmos biológicos de cada niño.
¿Cuántas sesiones son necesarias?
Al ser un estímulo suave y acumulativo, los mejores resultados se obtienen con la constancia. Para lograr resultados sostenibles, seguimos un esquema de estimulación acumulativa diseñado para respetar los ritmos biológicos de tu hijo. Lo ideal es que sean 20 sesiones, 5 días consecutivos de terapia seguidos de 2 días de descanso hasta completar el entrenamiento.
¿Es necesario algún cuidado especial antes o después de usarlo?
No se requiere ninguna preparación especial. Al ser una técnica no invasiva y de baja potencia, no deja sensación de aturdimiento ni fatiga. Tu hijo puede continuar con su rutina escolar o de terapias habitual de inmediato. Es una herramienta perfecta para integrar en el día a día sin interrumpir la dinámica familiar.









